Lo que me hubiera gustado que me dijeran sobre la menstruación

Ayer fue uno de esos días en los que sentía que mis hormonas estaban haciendo bungee jumping y estaba bastante revuelta emocionalmente. Estaba intentando trabajar, pero me dolían mucho los ovarios por la menstruación, así que pedí a Eduardo que me guiara para localizar el origen de dicho bloqueo y liberarlo.

Tras unos instantes de relajación, me preguntó: “¿Cuándo fue la primera vez que sentiste este mismo dolor?” Comencé a echar la memoria hacia atrás y llegué a una de mis primeras menstruaciones. Tenía 12 años. Recordaba perfectamente el dolor intenso, la vergüenza de tener que ponerme una compresa gigante con el maillot de gimnasia rítmica, el terror a la menstruación por todas las amigas que me contaban los infiernos de tener la regla, y el deseo de que no me viniera nunca.

Recordé el trauma de cuando me vino por primera vez. Yo estaba encerrada en mi habitación dibujando, deseando que no fuera cierto, queriendo seguir jugando con mis muñecas y seguir siendo niña para siempre, cuando mi madre abrió la puerta de la habitación y me dijo: “Pues ya sabes, cuando chingues con el novio utiliza condón porque te puedes quedar embarazada”. :-O ¿¿¿¿¿El qué?????? Estaba yo llorando por querer seguir jugando con mis muñecas, ¡¡y ella me hablaba de novios y de chingar!! Y lo peor de todo fue cómo me sentí al entrar en el comedor y escuchar a mi madre llamando una a una a todas mis tías por teléfono para contarles que yo “ya era mujer”. Me quería morir. No quería que se enterara nadie, era un momento terrible, era la peor noticia que me podían dar en la vida. Quería que me tragara la tierra para siempre, que nadie se enterara de que yo estaba desangrándome por la vagina, que era la visión más horrible que me podía imaginar de mí misma. Me sentía sucia, perdida, incomprendida y maldita para toda la vida. Por más que había preguntado antes, ninguna mujer me había dado un beneficio de tener la menstruación… ¿cómo iba a alegrarme por ello?

Edu me dijo que fuera al momento anterior a que viniera la primera menstruación para ver cómo me sentía. Meses antes de que me viniera, ya estaba aterrorizada, porque la mayoría de mis amigas ya tenían la menstruación y era como si te tocara la lotería del infierno: dolores, compresas gigantes y un millón de prohibiciones y supersticiones que se contradecían constantemente:

“- No te puedes duchar durante los días que tienes la menstruación
– ¿y cuantos días dura?
– 5 días
– ¿Y no te duchas en 5 días? ¡Qué asco!
– No, es malísimo ducharse porque se te puede cortar la menstruación.

– ¿Y eso no es lo que querría hacer todo el mundo?

– ¡No, es malísimo que se te corte, te puedes morir!”

“- Te tienes que duchar todos los días
– ¿por qué? 
– Porque puedes pillarte una infección de caballo”

Hiciera lo que hiciera teniendo la menstruación estaba en peligro de muerte. ¡Estaba aterrada!.

Eduardo me dijo que fuera más atrás, a un momento anterior donde todavía no tuviera miedo a la menstruación. Con 11 años vivía felizmente en mi ignorancia infantil y me sentía muy ajena todavía al hecho de poder llegar a tener la menstruación en algún momento de mi vida. Así que Edu me pidió que cogiera a esa niña de la mano y que le contara lo que necesitaba saber sobre la menstruación. Esto es lo que le dije:

  • Debes saber que a partir de ahora la menstruación va a formar parte de tu vida. Primero lo hará indirectamente, a través de tus amigas, y luego directamente cuando te venga por primera vez. Vas a escuchar muchos mitos e historias terribles acerca de la regla. Es mejor que no hagas caso a ninguno de ellos, ya que todos están filtrados por las emociones, pensamientos y creencias de las personas que los están contando, y por tanto, no tienen por qué tener nada que ver con las experiencias que tú tengas. 
  • La menstruación es simplemente un paso natural hacia tu madurez, el camino para ser una mujer hermosa, sabia y creativa. 
  • No es algo de lo que avergonzarse, sino algo para celebrar, por ello tanto tu madre como el resto de mujeres de tu vida se alegrarán por ti el día que te venga por primera vez. Celébralo con ellas.
  • Debes de saber que a partir de ese momento, tu cuerpo ya estará preparado para crear vida, por ello comenzarás a escuchar mensajes acerca de los hombres y del sexo. Puede que al principio no los comprendas, pero con el tiempo descubrirás el valor de estar bien informada.
  • Tu cuerpo irá cambiando, pero no irá al mismo ritmo que el de las otras chicas. Tú tardarás más en ver los cambios, pero no debes de preocuparte, porque eso que podrá parecerte un defecto, con los años será una virtud. 
  • Todos los cuerpos de mujer son hermosos, no importa la altura, el peso, el tamaño de sus pechos o caderas. No pierdas el tiempo comparándote con otras mujeres, porque tu cuerpo siempre va a ser perfecto tal y como es. 
  • La belleza no entiende de edades, está en los ojos de quien mira. Si alguien te dice que no eres hermosa, recuerda que está hablando a través de sus emociones, así que si comienzas a dudar de tu belleza, tira a la basura cualquier creencia acerca de cuál es el canon de belleza.
  • Al igual que las fases lunares tienen una duración de 28 días, el ciclo menstrual también. Es por ello, que podrás decir que te ha venido “la luna”, que es bastante más bonito que las palabras menstruación y regla. 
  • A ti que te intrigan tanto los astros y la magia, te gustará saber que la luna es un símbolo de la Diosa, del poder creador, al igual que tu “luna” vendrá cada 28 días para recordarte que eres una diosa y que tienes el poder de crear vida.
  • Durante los días de luna, ábrete a la creatividad, pues estarás mucho más conectada con ella. Ignora a cualquier persona que te diga que no puedes hacer ciertas cosas y que debes mantenerte en reposo. Recuerda que no estás enferma, estás más viva que nunca, y puedes utilizar esa creatividad para cualquier cosa que te propongas, incluso ejercicio. Hay deportistas de élite que superan sus propias marcas cuando están con la luna, así que si alguien te dice que la energía baja o que no se puede, simplemente recuerda, que esa persona habla a través de sus emociones, pensamientos y creencias. No te dejes influir.
  • Con el tiempo descubrirás que la luna es sinónimo de salud, y celebrarás con alegría cada ciclo de tu vida.

Y esto, es todo lo que me hubiera gustado que me dijeran sobre la menstruación. Fue interesante decírselo yo misma a mi niña interior, ya que sentí cómo ella dejó de tener miedo y comenzó a sentir alegría y gratitud por el hecho de ser mujer. De hecho, estaba ilusionada con la idea de que le viniera “la luna”.

Tras esa experiencia, no sólo se me pasó el dolor de ovarios, sino que me sentí mucho más tranquila y creativa que nunca.

Y a ti, ¿qué te hubiera gustado que te dijeran sobre la menstruación?

Aquí te dejo el enlace a «La luna en ti«, un documental que nos muestra un viaje hacía las raíces más profundas de la feminidad y la vida.

2 pensamientos sobre “Lo que me hubiera gustado que me dijeran sobre la menstruación”

  1. Sara, : mi madre me dijo algo parecido: a ver que haces ahora, a ver si te vas a quedar preñada».esa fue toda la información q recibí ese maravilloso día y claro mi padre publicándolo por toda galicia q ya era mujer……

    1. jajajaja no se parecerían en nada, pero en esto cómo se nota que son hermanas!!! ¿Será cosa de familia? Ve pensando alguna frase mejor para cuando le toque a Nerea, porfa. Besos!!!

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