¿El amor tiene fecha de caducidad?

He oído muchas teorías acerca de la fecha de caducidad del amor. Muchos afirman que nada es para siempre y que las relaciones de pareja se rompen cada X años. De hecho, algunos psicólogos hablan de las famosas crisis de los 3 y de los 7 años, como si fuera ley de vida. Aquí va mi opinión personal al respecto.

Para mí una relación es como construir un edificio. Voy a intentar explicarlo por etapas, que pueden variar en función de cada pareja:

  1. Brainstorming – Primer año de relación: ¡Lluvia de ideas, de ilusión, de pasión, de creatividad, de alegría y de placer! Los comienzos siempre provocan un subidón de adrenalina, por el abanico tan amplio de posibilidades que nos abre. Comenzar a imaginar cómo podría ser nuestro edificio ideal es divertido y apasionante, porque no hay límites y la creatividad se desborda, porque hay absoluta libertad. Es como el primer año de una relación, donde sentimos que flotamos, el tiempo pasa volando y todo son risas y buen rollo. Mucha relaciones terminan el primer año porque hay personas que son adictas al “brainstorming” y no son capaces de materializar lo que tienen en mente… Lo siento, el amor no es el enamoramiento, así que no esperes que dure eternamente.
  2. Diseño de planos – de 1 a 2 años: Aquí es donde más se acusa el síndrome de Peter Pan, porque comienza la segunda fase del edificio: dejar de soñar y plasmar sobre el papel un diseño realista, que se pueda construir y perdure en el tiempo. Podemos imaginar un castillo en las nubes, pero la realidad es que vivimos en la tierra y el castillo debe estar afincado en un terreno sólido, con una estructura firme y adaptado a las necesidades de quienes van a vivir en él.
  3. Preparación del terreno – de 3 a 5 años: Castillos en el aire y en la tierra
    Hay parejas que a los 3 años rompen porque comienza la siguiente fase: coger pico, pala y cavar para preparar el terreno. Para mi es una fase preciosa, construir desde la base, con unos buenos cimientos, para que el edificio perdure muchos años. Pero muchas personas no soportan mancharse las manos, excavar y meterse en el fango, porque implica un gran trabajo de desarrollo personal y un interés no sólo en evolucionar como persona, sino como pareja. Muchos quieren seguir siendo los mismos de hace 3 años, soñando con castillos en el aire… pero los castillos de verdad, están en la tierra.
  4. Estructura general – de 5 a 7 años: A los 5 años comienza una nueva fase: encofrado y hormigonado de pilares. Es decir, la de crear la estructura del edificio y eso requiere mucho más aprendizaje y desarrollo personal que preparar el terreno. ¿Por qué rompen aquí las parejas? Porque aquí comienza el trabajo de verdad, el de construir en serio, con visión de futuro, ya que si la estructura no es firme, el edificio se derrumba en cualquier momento. La pareja debe avanzar hacia una meta en común y hay que dar los pasos para lograrlo.
  5. Impermeabilización y aislamientos – de 7 a 10 años: A los 7 años se termina la fachada, que es lo que va a acabar viendo la gente lo primero y es lo que más acojona a las parejas que lo dejan aquí, porque… ¡cuidado que llega la rutina indefinida! Pero no, el desarrollo personal sigue en proceso continuo, porque queda realizar todo tipo de instalaciones: de agua potable, electricidad, calefacción, telecomunicaciones…
  6. Acabados interiores – de 10 a 12 años: A los 10 años muchos lo dejan porque ya no queda nada que construir y piensan que su vida deja de ser interesante, pero comienza la fase de decorar tu vida y adaptarla a tus necesidades: pintar, elegir el tipo de suelo, las ventanas, los muebles, los cuadros… Es decir, convertir el edificio en nuestro hogar ideal.
  7. Reformas – más de 12 años: A partir de los 12 años… ¿hay algo que hacer además de disfrutar de nuestro hogar? Sí, siempre hay que hacer algún arreglo a la casa, porque con el tiempo, todo se deteriora. Y si no cuidamos las cosas, se acabarán rompiendo… como las parejas. Eso sí, si se cuidan, es maravilloso.

Hay personas que prefieren creer que el amor tiene fecha de caducidad y se excusan en ello para no responsabilizarse de su vida, seguir en la zona cómoda y no evolucionar. Para muchos «Peter Pan» es más fácil mantener su misma mente y cambiar de pareja que luchar por una relación y aceptar el reto de enfrentarse a uno mismo para crecer. Un ejemplo de súper Peter Pan era un amigo mío, quién se lió con todas las chicas que pudo hasta los 19 años, cuando se echó novia. A los 3 años lo dejaron y después de liarse con todas las que pudo otra vez, a los pocos meses se echó otra novia que tenía 19 años. A los 3 años, lo dejaron también. A los meses se echó otra novia de 19 años, pero él por aquel entonces él tenía 25. Le perdí la pista, pero si hubiera seguido con esa mentalidad, acabaría siendo un viejo verde que sale con niñas de 19 y que cree que el amor sólo dura 3 años, cuando es él quien se quedó estancado en una mentalidad de 19 años.

El amor crece tanto como crecen los componentes de la pareja. Lo normal es que todos cambiemos a lo largo de los años, y las parejas se rompen porque uno avanza y el otro se queda estancado. Si eliges creer que las parejas deben romperse en algún momento, estarás entregando tu poder a una creencia limitante. Si eliges avanzar, crecer y cuidar tu relación de pareja cada día, descubrirás que se abre ante ti una oportunidad increíble para descubrir cómo es el amor en cada una de sus fases. Porque el amor no es lo que se vive al principio de una relación, eso es sólo la punta del iceberg.

2 pensamientos sobre “¿El amor tiene fecha de caducidad?”

  1. Post muy práctico, sin ningún tipo de dudas. Resumen claro de un amplio espectro como es la temática «pareja».

    Me quedo con la frase: «el amor no es lo que se vive al principio de una relación, eso es sólo la punta del iceberg», todo lo que se viva en pareja sirve tanto de aprendizaje individual como de ambos.

    Gracias Sara por compartir tu visión 😉

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