Cómo conseguí tener SALUD en mayúsculas

  • Sara 

Tras convivir con la enfermedad durante años y después de dar mis primeros pasos hacia la salud sin obtener casi resultados, hoy puedo por fin, contaros lo que sí me ha funcionado para lograr la salud que tengo hoy en día.

Lo primero que he aprendido es que NO existe ningún producto o terapia milagrosa que sane definitivamente a nadie. Si quieres tener salud, lo siento, te toca currártelo y comenzar a cambiar hábitos en muchas áreas diferentes de tu vida. Si pretendes sanar definitivamente con un producto súper novedoso o con la terapia de sanación de moda, vas mal enfocado, porque lo que vas a conseguir es perder dinero y mejorar “ligeramente” tu salud, pero no lograrás TENER SALUD en mayúsculas.

¿Qué he hecho yo para tener salud? Lo principal ha sido APRENDER A ESCUCHAR A MI CUERPO. Nuestro cuerpo nos habla constantemente, con malestar ante lo que nos perjudica y con bienestar con lo que nos beneficia. Para tener salud sólo he tenido que ir eliminando de mi vida aquellas cosas que me dañaban e incorporar más de las que me beneficiaban.

Poco a poco mis hábitos han evolucionado y actualmente puedo decir que ya tengo mi receta para una buena salud:

CUIDADO DEL CUERPO:

1. Mantener una dieta saludable: Creemos que por comer sano vamos a estar más sanos, pero si nuestro cuerpo está intoxicado y llevamos una dieta demasiado radical, mejoraremos a corto plazo, pero a largo plazo podemos perjudicarnos aún más que si comiéramos peor. Es por ello que yo sigo una dieta amucosa, para ir barriendo y eliminando las toxinas a un ritmo que mi cuerpo es capaz de procesar sin perjudicarme.

2. Realizar ejercicio físico de forma regular: “Lo que no utilizas, te lo quitan”, es la frase que me ha repetido Edu desde que nos conocimos. ¿Por qué utilizar el ascensor para subir un par de pisos? Utiliza las escaleras. Practica algún ejercicio que te divierta, en mi caso siempre ha sido la danza, elige lo que más te guste.

3. Cuidar la columna vertebral: La columna es el contenedor de todo el sistema nervioso central y está conectada con todos los órganos de nuestro cuerpo. Cualquier desajuste en ella, provocará inevitablemente un desajuste en dichos órganos. Haz estiramientos diarios, y si notas tensión o alguna contractura en la espalda, acude al especialista.

4. Utilizar productos naturales: Todo lo que nos echamos en la piel, ya sean cremas, jabones o maquillaje, lo estamos ingiriendo como si nos lo comiéramos. La mayor parte de los productos de cosmética están fabricados con derivados del petróleo, así que acabamos intoxicándonos lentamente con el uso diario. Si no te lo comerías por la boca, no te lo comas por la piel.

Sara Fernández - Salud5. Disfrutar de los momentos de relax: Hace tiempo, una fisioterapeuta me dijo algo así como que yo tenía “Síndrome de estrés irreversible”. Me sonó tan mal, que me propuse revertir lo irreversible, así que ahora escucho a mi cuerpo y cuando me pide dormir, duermo. Procuro mantener una rutina saludable de sueño y dormir 8 horas diarias. Además, valoro mucho más mi tiempo libre y lo dedico en actividades que me aportan salud, como estar en contacto con la naturaleza, o realizar actividades que me divierten de verdad. ¡No hay nada más relajante que echarse unas buenas risas!

CUIDADO MENTAL-EMOCIONAL:

6. Vaciar mente-emociones: No hay nada que provoque más estrés (y por consiguiente más enfermedades) que estar todo el día rumiando los problemas y los temas que tenemos pendientes. Algo que practico desde hace más de un año es el vaciado mental-emocional. Para ello reservo 30 minutos al día para ponerme a escribir TODO lo que se me pasa por la mente. Son 30 minutos de escritura automática, escribir constantemente sin levantar el boli del papel. Y ahí me doy permiso para “vomitar” todo lo que me pasa por la mente y expresar libremente todas las emociones que tengo. Al principio parecía que no servía para nada, pero con el tiempo, los resultados que he obtenido son espectaculares. ¡¡OS LO RECOMIENDO AL 100%!!

7. Enfocarse en lo positivo: Y con esto no me refiero al falso pensamiento positivo “flower-power”, donde todo el mundo es maravilloso y se ignoran los problemas. NO. Me refiero a poner el foco en lo bueno que tenemos en lugar de en los problemas que tenemos. A veces se nos olvida todo lo que hemos avanzado y mejorado, porque nos fijamos en los fallos que hemos tenido. ¡Aprende de los fallos, pero prémiate por cada logro!

8. Meditar a diario: No, no hago la flor de loto y estoy totalmente en contra de entregarle mi poder a un mantra para que me solucione la vida. A meditar me refiero simplemente a estar respirando durante unos minutos consciente de cómo está mi cuerpo. Y YA. Con la práctica diaria, la mente se va calmando de forma natural y la salud mejora inevitablemente.

9. Soltar todo lo que nos sobra: Si algo aprendí haciendo el Camino de Santiago, es que es más fácil avanzar cuanto menos peso cargas. Así que no sólo he hecho limpieza de casa y he tirado o vendido todo lo que ya no me sirve para mis propósitos, sino que cada día, reviso los pensamientos, creencias y emociones que tengo y los tiro a la basura igualmente. De verdad, no hay nada que haya encontrado hasta ahora que funcione mejor.

Y estos son los pasos que definitivamente me han ayudado a tener salud, y que si los mantengo me aseguro una SALUD con mayúsculas. Si os interesa saber cómo más detalladamente cómo realizo alguno de estos pasos, dejadme un comentario y escribo un post más adelante detallando todo. ¡Un abrazo y mucha Salud!

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